nota de prensa

David Tarancón "Ablandando"

del 9 de abril al 4 de mayo de 2002

"ABLANDANDO" es el título de la exposición de DAVID TARANCÓN en LA XINA A.R.T.

La muestra se compone de un grupo de trabajos pictóricos, en general, en lo iconográfico, dentro de la línea del TARANCÓN más emblemático, pero cuya presentación apunta al desarrollo futuro de nuevas formas expresivas.

Así, el artista ha ahondado recientemente en la aplicación pictórica sobre unos soportes -la espuma de colchón forrada de tela de algodón o de aquellos estampados que la caracterizan- cuyas posibilidades en el terreno escultórico o de la extensión de la formas representadas en un singular "shaped canvas", resultan de enorme interés para la renovación del lenguaje del artista.

De hecho, la misma obsesiva ocupación de los registros gráficos a lo largo de todas las superficies o las caras visibles del soporte, en ese "horror vacui" tan definitorio de TARANCÓN, amenaza muy a corto plazo con invadir la única zona libre (la cara adosada al muro) del plano representacional y despegarse definitivamente de las pocas convenciones "pictóricas" que el artista aśn albergaba.

Pinturas que se quieren ya objeto exento, pinturas apoyadas, soportes ya no reducibles a las formas de la geometría plana más tradicional, lienzos blandos, pinturas táctiles, que sumadas a la ahora también esbozada alteración del grafismo, como veremos, convierten esta muestra en un punto de inflexión dentro de la trayectoria del artista.

Varios trabajos sugieren que también en el terreno de la representación se producen innovaciones: TARANCÓN ha pasado a integrar poco a poco las calidades de las telas estampadas industrialmente en el terreno magmático de su pintura; ha ampliado, mediante una suerte de zoom selectivo, el punto de vista que permitía el deambular y la convivencia entre armónica y caótica de sus múltiples iconos (de manera que ahora apreciamos el agigantamiento y la transparencia de algunos de ellos); ha pasado, finalmente, a ocupar -no menos obsesivamente- la superfícies libres de la tela mediante un metódico sistema de punteado que, de nuevo, nos remite a cierta fijación detallista casi de corte primitivo.

En ese primitivismo, hecho de un imposible abandono al vacío, angustiado por la ocupación de la superfície, plagado de iconos entre lo morboso, lo escatológico, lo mágico y lo "religioso", no obstante, adivinamos la presencia del TARANCÓN de siempre.