nota de prensa

Xesco Mercé GRANDES ÉXITOS

del 30 de octubre al 24 de noviembre de 2001

La muestra, que recoge una selección de entre doscientos y trescientos trabajos (ni el propio artista lo sabe a ciencia cierta) realizados por XESCO MERCÉ durante aproximadamente veinte años (1981?-2001) es, en primer lugar, una parodia de las muestras retrospectivas al uso; en segundo, un intento de entrar en el libro "Guinness" por la mayor concentración barcelonesa de obras de arte por metro cuadrado de la historia; en tercero, evidentemente, quiere constituirse en una singular reflexión acerca de la idea de vanidad hecha desde la ironía.

Contra lo pomposo de ciertos repasos que desprenden, aún, el aroma de naftalina o alcanfor de lo recién exhumado o desenpolvado a toda prisa, para lucir resplandeciente en esos (breves) instantes de "justicia" expositiva, de recuperación para la memoria colectiva y demás tracas e, incluso, indisimulados raptos verbales de grandilocuencia retórica, MERCÉ se sirve parcialmente de esos mismos argumentos para elaborar un discurso bien coherente, e inteligente, en su lógica interna.

Curioso recorrido por los recovecos de una memoria cruel, hoy más que nunca frágil y desmemoriada, incluso con las propias cosas hechas y deshechas, pisadas y vueltas a hollar, con los merodeos y tumbos que uno ya casi ni recuerda haber dado, en "GRANDES ÉXITOS" se dan cita aquellos años "de cuando pintábamos" y también "los de cuando la moda de la escultura", amén de las obras más recientes que hoy nos guían con una "madurez" que ya nunca jamás abandonaremos (ja, ja).

No es, pues, "GRANDES ÉXITOS" una mera muestra de circunstancias, hecha desde la precipitación de quien ni posee obra nueva que enseñar ni siquiera cosas a explicar: las más de treinta obras recientes, fresquísimas, ubicables entre la "poesía visual" ("Falç i martell, martell fals", "Bolífagos", "Artista completo, artista Comansi", etc.) y lo directamente inclasificable, mezcladas con las de etapas pasadas, muestran el singular ingenio y la agudeza de un artista que ha previsto hasta la creación de falso público (siluetas de visitantes a tamaño natural) en el supuesto de que ustedes ni puedan ni quieran acompañarle con los consabidos parabienes y palmaditas de rigor durante los días de duración de la muestra.

En esa caricatura de público, finalmente, se adivina el rostro entre autista y narcisista del artista hecho espectáculo, cuerpo exhibido, "reality show" de sí mismo. El día de la inauguración XESCO MERCÉ llevará unas gafas de espejo con el lado bañado de azogue dirigido a sus pupilas (las suyas, no las de ustedes).