nota de prensa

José Antonio Troya
fiiiiiiuuuuuuuuuiiiiiiiiuuuuuuuuuiiiiiiiiiiiiuuiiiiiiiiiiiiiiiuuuuuuuuiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

del 7 de febrero al 2 de marzo de 2002

FIUUUUIIIIUUUUUIIIIII.... es el título de la exposición de JOSÉ ANTONIO TROYA en LA XINA A.R.T.

Onomatopeya del silbido, o de varios entrelazados, FIUUUUIIIUUUUUIIIIII... tiene al sonido, a las (posibles) melodías registradas y tratadas por el propio artista mediante sistemas informáticos- como elemento vertebrador más que como simple acompañante- de la muestra.

Así, ese pariente minimalista y pobre de la música instrumental que es el (su) silbido sirve a JOSÉ ANTONIO TROYA para crear, sugerir, representar, espacios tan íntimos y personales como los que esbozan las piezas exhibidas, nuevamente papeles de poliéster de gran tamaño ocupados por aquellas antiformas o masas orgánicas (ahora tal vez más definidas, con imágenes ramas, troncos, estructuras...- más reconocibles) dadas a conocer en su anterior exposición, Vistazos interrumpidos.

Junto con la voz, esencia primigenia del sonido natural, interno, sin artificios, hecho música, el silbido se deshilacha, continúa y recompone, se desarrolla, desaparece y reaparece en el espacio casi de la misma forma meándrica en que nacen, dialogan, flotan, interconectan y se extinguen las imágenes pintadas en la retina, en la mente.

Singular forma de evasión de lo sensible, aunque ensimismamiento sensible (y terapeútico, de algún modo) en sí mismo, equiparable a la praxis artística por tanto, el sonido del silbido traza e hilvana, (se) dibuja y (se) pinta en un continuum plástico de indiferenciaciones disciplinarias.

La melodía recuerda y sugiere, se hace magma, representa; la forma se hace onda acústica y se mece, se retrae y se estira, perfila, encadena musicalidades, atenúa rigideces, conecta ritmos (musicales y cerebrales) establece bucles y repeats.

La música como algo más que acompañante pictórico; la pintura, el dibujo, como más que mera interpretación musical.

En este grupo de trabajos de JOSÉ ANTONIO TROYA (La vuelta a casa, Estéreo, o el conjunto de dibujos instalados titulado como la muestra) la idea de representación se quintaesencia y se allana, se simplifica, se hace gráfica y se naturaliza casi de la misma forma en que lo hace la representación de la idea de música.

Y en esa zona de convergencias surge una suerte de amorfa, soñada, búsqueda de identidades dormidas o de recuerdos esenciales donde la misma parquedad de medios, lo sencillo de las resoluciones, la huída de toda grandilocuencia técnica se mimetiza y adecúa perfectamente con los principios rectores de esta nueva propuesta de JOSÉ ANTONIO TROYA.