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exposición
 
Ricard Aymar / ( nowhere ) / del 5 de mayo al 4 de junio de 2005
 

( nowhere ) es el título de la exposición que Ricard Aymar presenta en La Xina A.R.T

"...abro los ojos. Despierto pero no despierto realmente. Simplemente sueño que me despierto en mi sueño. Despierto en una casa que sé mía pero que no se parece a la que vivo cuando estoy despierto. Una casa de paredes blancas con grandes manchas tibias del sol que lame las paredes desnudas. Una casa blanca y también gris como todas las de mis sueños, porque mis sueños no son del color azul de los sueños de algún amigo. Mis sueños son como las fotografías, como vivir dentro de las fotografías. Unas fotografías especiales donde la falta de color la compensa, con creces, el calor blanco de siesta que noto en los brazos o la espalda y el frescor gris oscuro de las baldosas chinas del pasillo. En todos mis sueños hay muchos pasillos, como en un laberinto benigno y en ellos siempre voy descalzo o, muchas veces, no necesito los pies..."

 Lucien Verneuil

"El paladar del alma y otros cuentos"  

Este párrafo del siempre incitante poeta surrealista puede servirnos de ambigú antes de adentrarnos en la obra de Ricard Aymar, el cual, con " ( nowhere )", muestra su tercer trabajo en nuestro espacio. Ricard Aymar vuelve a navegar entre los sueños del subconsciente entre y a través de imágenes que emanan las mismas sensaciones de sugerencia e inquietud que ya proferían sus anteriores trabajos, "Necios" (2001) y "Nadie" (2003), donde la técnica protagonista era la escultura.

En esta ocasión la fotografía digital permite al autor regresar a la bidimensionalidad para así proseguir una búsqueda personal empírica por otros caminos que pretenden llegar a otra realidad o lo que puede ser lo mismo, a plasmar otra realidad desde lo poético. Para ello utiliza, en ocasiones, imágenes de sus propias esculturas, reubicándolas en contextos nuevos, y recreando así un lugar perdido o un no lugar (nowhere). Se sirve, asimismo, de los habitantes de ese lugar, imaginarios, casi mitológicos o, cuando menos, extraídos de una fábula extraña e intrigante, náufragos habitantes de ningún sitio.

Los personajes de Ricard Aymar se nos presentan a modo de retratos, posando para nosotros, sí, pero ausentes, escondidos detrás de un disfraz, de un máscara u ocultando voluntariamente su rostro. Retratos que bien podrían ser espejos donde se reflejan nuestros latentes instintos, nuestros miedos y nuestras debilidades. Espejos como los de la casa de los sueños de Verneuil. Una casa en ningún lugar, al cual se llega tras viaje (siempre muy recomendable) para tratar de entender la complicada condición del ser humano.