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exposición
 
Pernille Usterud-Svendsen /Parámetros / del 29 de marzo al 30 de abril de 2005

Cuando nos enfrentamos a la materia para hacer brotar de ella significados y deseos, sentimientos y premoniciones, estamos ante el proceso creativo por excelencia, ante la soledad de la traslación desde las manos y las cosas hacia el infinito. Trabajar esta materia sin concesiones y asumiendo riesgos es una de las constantes de Pernille Usterud-Svendsen.

Sumergirse en su trabajo es recobrar el sabor de las cosas perdurables y verdaderas sin renunciar a la invitación de jugar con los significados, las ideas, sin abandonar nunca el tacto con la tierra y el mar.PARÁMETROS no es un alto en el camino, ni tan siquiera un atajo para la artista, todo lo contrario, firme en sus convicciones y sus apegos, nos sigue mostrando los valores que no cambian, la verdad de las cosas que huelen, que llegan a nosotros a través de los sentidos, sin olvidar ninguno de ellos, dejándolos participar libremente en el encuentro.Cierro los ojos y me dejo llevar desde PRETERITUM a LLUM DEL NORD pasando por CUADERNO DE BITÁCORA, y noto el fluir de las naturalezas otoñales, el olor a sal y a viento de miles de viajes, la espera eterna avivando el fuego. Hay en PARAMETROS, sin embargo, algo más que el viento de otros mares, el crujir de los aparejos o la transparencia opaca del ámbar fundiéndose en el sólido anclaje de las recias cuerdas.No esperemos, pues, una obra explícita que impida al que quiera viajar en ella transformar el mensaje en sus propias sensaciones. La generosidad, entonces, radica aquí en la libertad para enfrentarse a las variadas texturas y materiales que seguro nos remitirán, a cada uno de nosotros, a lugares recónditos de otros tiempos, propios o aprendidos. En definitiva, otra manera de volver a realizar el inacabable viaje iniciático, esta vez alejado de falsas ensoñaciones pero preñado de nostalgias.Jugar con la crudeza de los materiales y con la naturalidad de los mismos, evitar casi obsesivamente la sofisticación, sin ocultar rugosidades y texturas nudosas, no impide que Pemille transmita una misteriosa calidez a toda su obra alejada de todas las durezas. No hay trazos iracundos sino profundas convicciones que fluyen desde las cuerdas trenzadas al cáñamo, desde la madera encerada a los óleos recios.

PARAMETROS es sin duda una búsqueda de referencias que no necesitamos en realidad porque dejarse llevar por los diferentes actos de sus manos nos proporciona una musicalidad de olas y de remos batiéndolas, de tardes amasando pan y de miradas al infinito buscando la tremenda y aterradora razón de nuestro devenir. y nos avisa, por si fuera poco, que el viaje interior es sin duda el más arduo y el que más lleno de respuestas está... aunque a veces cueste sentarse a escuchar.