a
exposición
 
Xesco Mercé / '06 Les sis millors exposicions de 2006
una reflexió científico-plàstica al voltant del fet creatiu en l'art contemporani
del 17 de noviembre al 17 de diciembre de 2005


"Yo diría que barroco es aquel estilo que deliberadamente agota (o quiere agotar) sus posibilidades y que linda con su propia caricatura. (...) yo diría que es barroca la etapa final de todo arte, cuando éste exhibe y dilapida sus medios."

Jorge Luís Borges, prólogo a la edición de 1954 de "Historia Universal de la Infamia"

 

"Yo digo que no será ahora cuando contradiga al sabio (al menos de momento)."

Xesco Mercé, cita de la nota de prensa de "'06. Les sis millors exposicions de 2006"

 

La ampulosidad del título parece ideada para justificar la cita. De hecho, muchas veces he comenzado los cuadros precisamente bautizándolos. No sé si éste es del todo el caso o quizás obedece más al objetivo, primigenio y difuso, de este montaje. Cuando empecé a plantearme, la primavera pasada, esto que ahora es "'06. Les sis millors exposicions de 2006" , me abordó la inquietud habitual de haberme de ceñir a un solo tema, un solo estilo, una sola técnica, en definitiva, una sola exposición. Para librarme inmediatamente de ello, antes de caer en aburridos análisis definitivamente intelectuales (todo siempre es, si se puede, más visceral de lo que parece), decidí confeccionar una recopilación de aquellas exposicions que por falta de tiempo, espacio, talento, técnica, ganas o parné no podría hacer el año próximo. Procurando oscilar (como casi siempre) entre la esquizofrenia técnico-formal renacentista y (haciendo honor a la teoría de José Mª Parreño: "La creación artística como crítica de arte") el compromiso moral que, tal como dice Buñuel, todo artista ha de tener, he intentado, al mismo tiempo, acercarme a la precisión de un cartel soviético y a la espontaneidad de un solo a destiempo de Thelonius Monk para ofreceros los seis menús que desmigo a continuación:

1.      El "Projecte Pollock"   es una descabellada propuesta donde diversas aves de cría se convierten en pinceles vivos. Estratégicamente nutridas con colorantes alimentarios, laxantes y diuréticos ecológicos estos bípedos pueden conseguir los dripping que se insinúan y desean en el título. Con todo y con ello, no se descarta trabajar, además de con el ya citado creador del Action Painting , con otros maestros-modelos como pueden ser Dubuffet, Fautrier, el mismísimo Tàpies (empleando una dieta más rica en fibra) o Lucio Fontana (utilizando gallos de pelea armados de espolón sobre telas de seda o cartón de diversas tonalidades).

         Tal como veréis en los plafones explicativos, visité granjas de pollos, pulardas, pavos, codornices y perdices, y, aun siendo un hombre de pueblo, me quedé un poco estupefacto ante la modernidad y robotización huxleyana de algunos de los recintos. Todo el lote viene acompañado, como comprobaréis, de un curioso merchandising , desde un "Kit doméstico" para hacer pequeñas creaciones artísticas con el canario o el periquito, a un ejemplar de "Pollo al ast artista", el cual, por este simple hecho, sube su precio y atractivo hasta el punto de hacerse imprescindible en la mesa dominical de todo snob que se precie de serlo.

 

2 .    "Tuning" es un proyecto consistente en mejorar aquellos entrañables cuadros de comedor familiar con los cuales yo había crecido (paisajes, cacerías, marinas) antes de que llegase aquella no menos terrible época en la que coincidieron, desafortunadamente, el macramé after-hippy y el arte contemporaneo, muchas veces también acompañados por intrépidos pirograbados que reproducían el Guernica de Picasso con extrañas deformaciones formales derivadas, quizás, de una técnica excesivamente necesitada del fuego o de la notoria impericia de algunos dels sus autores.

         Este proceso de mejora utiliza técnicas propias de este fenómeno rabiosamente actual que ha aparecido en el campo del automovilismo y, principalmente, en el entorno de las áreas metropolitanas llamado (curiosamente, en inglés) Tuning . Con sencillos gadgets (espejos retrovisores, ambientadores, limpia-parabrisas) se puede conseguir transformar el cuadre favorito de   tía Ramona en un paradigma de modernidad estética sorprendente.

3.    "Qui hano ucciso Pasolini" es una mezcla de arte de acción ( happening ) y pseudo-documental donde he ido paseándome, entre mañaneros atletas dominicales, buscadores de espárragos silvestres o de caracoles mutantes y automóviles solitarios sospechosamente oscilantes, por aquellos extraños y mágicos espacios donde la ciudad se acaba (si es que se acaba).

         Con dos de los iconos personales favoritos, el Travis-Harry Dean Stanton del film de Wim Wenders "Paris-Texas" hecho de cartón pluma por un lado y yo mismo (con ese protagonismo infantil que tenemos todos los artistas) por otro, me he perdido por esos desiertos cercanos como aquel al que cantaba Loquillo en Avenida de la Luz o por los que circulaba Nani Moretti, guiado por la intuición y la música del Köln Concert de Keith Jarreth, en busca, con una especie de tierno fetichismo poético, el lugar donde mataron a Pasolini.

4.    "La vigència dels clàssics"   es debida a una visión, como la que tuvo San Pablo camino de Damasco o como la que yo mismo experimento, tal como lo hizo en su día Francis Bacon, cada vez que contemplo el retrato de Inocencio X de Velázquez (un inquietante cuadro con el que he tenido numerosos y fortuitos encuentros por diversos rincones del planeta).

        Al ver las imágenes de la captura de Saddam Hussein (un verdadero criminal que de repente aparecía como una suerte de santón ermitaño que se atusaba pausadamente la barba y parecía surgido de una novela de Kipling) o las de la deportación desde el Japón a Islandia del mítico maldito entre malditos Bobby Fischer (haciendo un despliegue de muecas y teatralidad strasbergiana admirable) creí necesaria, tanto como lo era una ópera de Verdi para a Fitzcarraldo, una revisión de los retratos que el pintor sevillano realizó a personajes marginales para convertirlos en filósofos o en dioses, utilizando nuevos modelos mediáticos como pueden ser aquellos que me hicieron caer del caballo.

5.    "Pintura Pintura" es mi retorno a la pintura ochentera que hice, de forma entre catártica y terapéutica, al salir del hospital después de un inesperado debut diabético y que ya presenté   en la exposición "Pintures de guerra" este mismo año. Nunca, por mucho que insista la modernidad, se abandona definitivamente la pintura. De hecho, si hacemos caso a los tópicos de refranero como Sancho amigo, siempre pintamos el mismo cuadro.

      Imaginarme toda la sala llena de cuadros iguales fue la chispa que encendió el cartucho de dinamita de esta propuesta donde (tal como hizo Dora Maar con el anteriormente, malcitado, Guernica ) he ido fotografiando pseudo-metódicamente todo el proceso de creación de dos piezas realizadas simultáneamente, lo cual disminuía, en gran medida, la fluidez natural de la pintura o aumentaba peligrosamente el amaneramiento. Un arma de doble filo atractiva como todas las armas de doble filo (que para eso están hechas)

6, "Caro Diario" es la obra más abierta de la muestra, y lo es por definición. Se trata de un (tal como se dice ahora) work in progress que irá haciéndose durante las cinco semanas de apertura al público del montaje. Dos cosas me atraen de esta propuesta. Por un lado, retomar el siempre recurrente tema del horror vacui , patología grave emparentada con la afección, más leve aunque cíclica, llamada "crisis creativa", temida por todo creador como a la (antitética) ejaculatio precox .

     El otro imán no es otro que la vanidad ( omnia vanitas ), tan bien aprovechada por Duchamp cuando postuló, entre enroque y enroque, que él, y sólo él, podría convertir cualquier cosa en una valiosa obra de arte por el simple hecho de haberlo decidido así, y bautizó a la criatura Readymade , que ya está bien de lenguas muertas!

 

Xesco Mercé . Otoño de 2005