exposición
Cruz Rivacoba / On the road
del 10 de abril al 10 de mayo de 2008
 

En la nota de prensa de la primera exposición que Cruz Rivacoba presentaba en nuestro espacio, entre las múltiples citas (algunas fidedignas y otras fielmente inventadas) que puntualmente aparecen en estos escritos, un feliz fragmento de "El Dios de las pequeñas cosas" de la escritora hindú Arundati Roy hizo sonreír, también felizmente, a la artista: "Les gustaba tanto a las niñas caminar por el nuevo camino que serpenteaba junto al rió que una tarde ambas se vieron sorprendidas por su propia risa al caer en la cuenta de que no sabían si iban o venían".

Cruz Rivacoba, pintora y viajera, sigue, en este su segundo trabajo que ahora nos ofrece en La Xina A.R.T., el rastro de esa estirpe de seres errantes que, una vez u otra, retornan a algún lugar ya hollado, como lo hacen los hijos pródigos, los asesinos o las aves migratorias. Un digno descendiente de un pueblo intrínsecamente nómada y de raíces seculares en la India, como es el pueblo gitano, el músico Salva del Real nos explica ejemplarmente, con su sabio y eléctrico flamenco, este concepto: "Vivo en una bola".

Bajo el kerouacquiano título "On the road" , la autora retorna (y profundiza) a este tema a la vez íntimo e infinito: El viaje. Ubérrima metáfora de la que florece la particular iconografía y brota el exuberante colorido de su obra. Las pinceladas circulares y los contrastes cromáticos fluctuantes conforman un retiniano y vibrante cuaderno de bitácora de la odisea personal de esta creadora nacida en La Rioja y vecina del universo. Tal como nos recuerda la narradora neoyorquina de origen hindú Giran DESI: "Solamente el viajero puede escoger de donde es".