exposición
David Tarancón / Lamentos y flamencos
del 15 de mayo al 14 de junio de 2008
 

"Clávame alfileres, mi amor,
que de cada gota de sangre brotará una flor"
Manuel Balmaseda

A veces la verdad parece mentira. Cuando la encontramos en un grado de pureza tal que roza casi su estado elemental, su simplicidad nos deja perplejos. Esta copla de Balmaseda, encontrada por azar durante el proceso de redacción de esta nota, es el exacto extracto alquímico que sintetiza, con una rara y secreta fórmula magistral, toda la obra que DAVID TARANCÓN ha preparado para esta muestra, hasta el punto que parece más el punto de partida de su trabajo que un posible veredicto postrero a su contemplación o un jaleo flamenco que remate el cante.

"LAMENTOS Y FLAMENCOS" está compuesta de once piezas elaboradas sobre el blando soporte de la espuma de colchón con un denominador común, que descubre claramente el título del montaje: el lamento. El lamento presentado tipográficamente en las coplas flamencas que enmarcan cada cuadro, el lamento que aflora a través del intrincado trazo del dibujo, que rezuma en cada zigzagueo la ubérrima y característica iconografía del autor y el lamento físicamente palpable en las siluetas de plantillas que alguna vez acariciaron pies sufridos.

Las piezas nos remiten a la imaginería pagana así como a algunos exvotos populares por su virulento y primitivo cromatismo, su insondable significado y su esquemática e hipnótica composición. Círculos concéntricos con un entramado de pintura, cera, fieltro, espuma, cartón y flores de mentira clavadas con alfileres de verdad. Materiales cuya fragilidad expresan el sufrimiento, el desgarro o la tristeza y, a su vez, la magia y el misterio de una belleza incontestable, como un extraño y envolvente sueño de uñas larguísimas. A veces la verdad parece un sueño.