exposición
Altres natures
Agustín Fructuoso, Benxamín Álvarez, David Tarancón, Fernando González, José Antonio Troya, Marc Vilallonga, Nora Ancarola, Peio Quintana, Santi Erill, Tatiana Maltaverne, Tito Inchaurralde, Toni Clos y Xesco Mercé
del 30 de septiembre al 30 de octubre de 2010
 
“¡Quién hubiese pensado que una mancha roja provocaría el estallido de la primavera
Su Dongpo, pintor chino del s. XII

“Explicaba Giacometti que una tarde, cuando se bañaba en un lago, de repente tomó consciencia de la inmensidad de agua que rodeaba su cuerpo. Después, paseando por un bulevar, continuaba llevando en la mirada aquella idea de espacio infinito que envolvía a los cuerpos y las cosas, el espacio denso que sus esculturas llevan incorporado. Giacometti, según dice Sartre, “se hizo escultor porque tenía la obsesión del vacío”. No se refiere aquí al vacío controlable, al concepto de distancia medible entre dos espacios llenos, si no al espacio vacío como valor absoluto: una toma de consciencia de nuestra limitada escala humana frente a la inmensidad de la naturaleza. Este contacto con el “abismo” nos ha de hacer sentir la más “preciosa soledad” (Jean Genet dixit) y nos puede hacer participar de la “vida unánime” (Sartre, again), de “sabernos exactamente iguales a cualquier otro ser humano.”

Con este sugerente preámbulo Fernando González nos presentó al colectivo La Xina A.R.T. un proyecto, a medio camino entre el arte, la pedagogía y el descubrimiento iniciático de la propia ciudad, que se ha hecho realidad en esta exposición. “Altres natures” pretende ser un punto de partida para una serie de visitas comentadas a diferentes obras de arte de nuestro patrimonio cultural más emblemático, buscando, sin embargo, una mirada que vaya más allá de los habituales tópicos que tanto desgastan el arte más conocido y visitado de Barcelona. Así, con el tema referente de la naturaleza como a eje vertebrador de todo el discurso, nos acercaremos a conocer, muy de cerca, obras tan diversas como la de Picasso y la de los maestros del arte románico catalán de la iglesia de Sant Pau del Camp, al mismo tiempo que las de la creación más rabiosamente contemporánea.

“La experiencia estética de la naturaleza no puede limitarse a la pintura de paisaje”, por eso en esta muestra podremos encontrar un abanico de ópticas divergentes y, a la vez, complementarias en torno a este macguffin, que van desde el compromiso ético a la ironía estética (y viceversa). “La realidad de la naturaleza, nuestra propia condición animal, es el referente inevitable de todos los sistemas de conocimiento que hemos podido construir. Quizás es lo único que queda cuando se han cuestionado todas les teorías” (F.G.).